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Entrega # 11 – Edición # 20
Agosto – Octubre 2009

Germán Gómez

(España, 19..)

De la serie ´yo, tu, él, nosotros, nosotras, vosotros, ellos y ellas II´, 2001
Esta serie pretende retratar el rostro de la discapacidad síquica desde la proximidad que da el trato con estos niños no sólo desde un punto de vista de la intimidad familiar sino desde el profesional tras nueve años de docencia en un centro específico de Educación Especial. Este proyecto enfrenta la mirada del autor y del espectador a otras miradas más sinceras, más exentas de prejuicios. Paradójicamente más sanas- Cobrando la obra otra dimensión que va más allá de lo puramente estético, mostrándonos a esos jóvenes y su mundo envueltos en un halo de ternura que ellos mismos generan.

Entrega # 12 – Edición # 23
Abril – Junio 2010

Clemencia Echeverri

´Herencia´, 2009.
Volviendo sobre ´Juegos de herencia´, vemos que la posibilidad de un registro sonoro in situ, y si intensificación respectiva a través de un montaje digital, permite reconocer en un ritual espectros de múltiples voces que difícilmente habríamos capturado desde la perspectiva hegemónica de la escritura: la voz del machete, de la cabeza que cae al desprenderse del cuerpo, el de la mano que empuña con fuerza el machete y se mueve con agresividad, todas ellas apariciones de un mismo espectro , diría Derrida, el espectro de la muerte, de la violencia, o también de la lucha por la supervivencia, herencia milenaria que pervive y se actualiza tomando formas cada vez más inesperadas.
Gustavo Gómez (Fragmento del libro ´Sin respuesta´, sobre la obra de Clemencia Echeverri)

Entrega # 13 – Edición # 24
Julio – Agosto 2010

Antonio Caro

 

Entrega # 10 – Edición # 16
Agosto – Septiembre 2008

Marcos López

´El cuarto rosa´. El perro tiene que ver con los miedos. Con lo oculto. Con algo prohibido en relación al sexo. Y el sexo tiene que ver con el deseo y al mismo tiempo con la muerte. Eros y Thanatos. Por algo los franceses que saben mucho de conceptualizar, explicar, y dar definiciones, le llaman al orgasmo la petit morte. La pequeña muerte. Ese perro en segundo plano, con su lengua siempre afuera, latiente, con su libidinosa baba, con sus colmillos, con su jadeo permanente, admite múltiples lecturas y significados. Cada vez me gusta más el perro en ese lugar. Arriesgo la hipótesis de que el epicentro de la imagen es esa boca. El perro como testigo mudo. Fiel. Traicionero. Puede lamerte la mano cuando le das una galleta y mirarte con ojos de amigo tierno pero a los dos minutos se enoja, y salta a la garganta de un cartero o de un repartidor de periódicos que entró a la casa sin llamar y le arranca la yugular de un solo mordisco. Sin pena. Para eso lo entrenaron: para activar sus genes sanguinarios con una rutina estúpida de ejercicios de provocación, premios y castigos. Y a veces los entrenamientos fallan. Finalmente, varias generaciones atrás, ese perro era un lobo. Y los animales no andan con vueltas a la hora de matar. Como la indiada cuando viene galopando por la pampa, agarrando el caballo por las crines, sin riendas, montando a pelo, a los fritos, borrachos de aguardiente, degollando y clavando sus lanzas en el estómago del primer soldado que se les cruza por el camino tratando de hacerles frente. El asunto es aprender a exorcizar la violencia para dar paso a la ternura. En América Latina estamos acostumbrados: las más refinadas formas de poesía van de la mano de la violencia producto del hambre y la injusticia. Interactúan. El hueco por donde hay que entrar al cuarto rosa: una caja de cartón pintado que contiene las marcas del paso del tiempo sobre la vida misma. Un tren fantasma que recorre los laberintos de una infancia triste. De los muchachos no voy a decir nada. Ellos están allí con todo su ser y presencia. Para eso está la imagen. Tampoco voy a hablar de sueños y pesadillas porque me gusta manejarme en el campo de lo real. Para eso soy fotógrafo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrega # 8  – Edición # 13
Diciembre 2007 – Marzo 2008

Beth Moysés

El último performance de Beth Moysés (São Paulo, 1960), ´Lecho rojo´, marca una nueva dirección en su carrera como performance artist (tan sólo uno de los medios que utiliza, además de las instalaciones, el video y la fotografía). Para esta, Moysés ha invitado a seis jóvenes a sentarse en un círculo y a concentrarse en su corazón. Cada una de las mujeres dirige su mirada hacia un bulto rojo que modelan con sus manos, alternando movimientos lentos y rápidos. Esta masa ha sido extraída de carmín de labios y colocada, sobre una sábana blanca, en el centro del círculo. Contra el fondo de la sábana blanca, las manos de las mujeres manipulan esta pasta roja explorando sistemáticamente la plasticidad del material. Los corazones rojos que van modelando parecen transmutaciones alquímicas, pues para hacerlos deben extender la pasta sobre sus cuerpos o sobre la sábana blanca. Las connotaciones eróticas del performance son indudables. En su teatralidad, el modelado de formas, sean estas corazones o simplemente representaciones de sentimientos, posee su instante de gracia: sólo las mujeres pueden sentir esa densa y resbaladiza sustancia sobre sus cuerpos y sólo ellas son capaces de sugerir, mediante el movimiento de sus manos, agresiones de todo tipo. Aunque la mayoría de los performances anteriores de la artista se han escenificado en un contexto público, en esta ocasión Moysés ha recurrido a una estructura y concepto espacial más formal; un lugar neutro que evita que el espectador se distraiga y aparte su mirada de las mujeres sentadas en el círculo y su manipulación de la masa de carmín. El cambio de escenario es coherente con el cambio de objetivo e intención: aquí, más que exponer públicamente el resultado de un sufrimiento íntimo, Moysés muestra lo que sucede en el universo interior del individuo. Aunque se desarrolla dentro de un espacio expositivo, ´Lecho rojo´ consigue reverberar mucho más allá de estos confines, pues revela una percepción de lo que sucede antes de que se produzcan las huellas del dolor y del sufrimiento físico y sicológico. Su última obra supone sin duda una nueva dirección que abarca igualmente lo racional, lo emocional y lo poético, al tiempo que hunde sus raíces en la esencia del trabajo de Moysés: el ciclo de la vida y la muerte y la regeneración.

Berta Sichel

 

Óscar Muñoz – Edición # 9
Marzo – Mayo 2007

´Linea del estino´, 2006 (video b/n, 1,54 minutos). Es el último video de Óscar Muñoz donde sintetiza, en una acción muy sencilla, elementos y preocupaciones que ha venido trabajando en los últimos años, acerca de la relación entre fijación y memoria.

Desde la idea original del mito del Narciso, un hombre que se mira en el agua contenida en si mano –durante el transcurso del desarrollo de esta acción, el reflejo/retrato está también en un constante hacerse y deshacerse– hasta el tema de la fotografía y su fijación: el video pareciera ser un intento por revelar y así a la vez, un retrato líquido y fluido, que al final se desprende por la imposibilidad de contener el agua en su mano.

(Agradecemos la colaboración de Galería AlCuadrado, Bogotá)

 

 

 

 

 

 

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